Surfing the World:

31 de diciembre de 2008

... con cambios
... con espectativas
... con miedo
... con deseo
... con excitación
... con amor
... con cariño





Con todos vosotros! No necesito más!


23 de diciembre de 2008

Me gusta Diciembre.
La nieve, el tímido sol, el viento fresco de la mañana, los contrastes.
El calor frio de mediodia. El frio que cala profundamente.
Dormir, en invierno, debajo de las mantas, escondida del mundo.

Me gusta Diciembre, me gusta este día. Me siento bien.

22 de diciembre de 2008

Ayer deslizandome por esas pistas blancas, de nieve polvo, SOLA, me sentí viva, sentí que empezaba a recuperar el control, porque estaba haciendo lo que queria. El sol sobre mi piel, la nieve polvo que levantaba al hacer un giro, que te empapa de la cabeza a la tabla, y me caí... y me hice daño, pero me levanté, porque solo es dolor físico, un dolor "controlable" que te anima a seguir, a ir arriesgando un poco más, a seguir cayendote, para seguir levantandote. 3 horitas sola, conmigo, disfrutando, con momentos de soledad, de deshasosiego, sobre todo después de sentir una caida en toda regla, pero te vuelves a levantar. Me vuelvo a levantar porque es lo que quiero, por mis narices.

Más tarde aparece la compañia. Serio, también tiene sus problemas, pero me encanta ver como cambia su expresión conforme se relaja y nos vamos riendo.

Me presionas para que dé un poco más de mi en los giros, para que pierda ese miedo que no tengo, o quizá para que tome conciencia del respeto que hay que tenerle a la nieve, y que yo ya me he dejado en casa. Risas. Y me caigo, y esta vez si me hago daño, de verdad. Pero no lloro, no me asusto, ni siquiera se me dispara la adrenalina. No, no tengo miedo. Simplemente pienso en el casco que se me olvidó, como muchas otras cosas en el maletero de mi coche... la última vez, lo juro. Solo necesito 5 minutos...

Y hoy me hago mi regalo de navidad. Forfait de temporada...

17 de diciembre de 2008

Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, chef de profesión, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres recipientes con agua y los colocó sobre fuego. Pronto el agua de cada uno estaba hirviendo. En uno colocó zanahorias, en otro huevos y en el último preparó café. Los dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?"

-"Zanahorias, huevos y café", fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas.

Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro.

Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, papá?"

El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo. Pero habían reaccionado en forma muy diferente.

La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer.

El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.

El café sin embargo era único; después de estar en agua hirviendo, había cambiado al agua.

"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido, te has vuelto dura y rígida? ¿O eres como el café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor.
Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú,¿cual de los tres eres? le preguntó a su hija ¿cómo reaccionas ante la adversidad?

16 de diciembre de 2008

Insignificantes eslabones ensamblados sin remedio desde que nacemos. Cadenas de deberes, decisiones, experiencias, obligaciones, de sentimientos.
La vida es una cadena de la que desde cada pieza de la misma, salen millones de piezas, de individuos, de destinos.
Diferentes hilos de acero que nos elevan del suelo o nos atan sin remedio. Soltar esas fijaciones es imposible, simplemente se destensan para volver a tirar de ti en el momento más inoportuno, o no.
Cuando necesitas esa sujección a veces no existe...

La familia, los amigos, son amarres en los que confiamos desde que nacemos, sabemos que nos mantienen los pies en la tierra, el corazón en su sitio, la mente clara.
Pero, la familia tira de ti, los amigos tiran de ti, el trabajo, el amor, la moral, la ética, la pereza, la adrenalina. Tantos aspectos estiran de tu ser que sientes como te despedazan por dentro en un debate entre la obligación y el placer. Paseas distraidamente en la fina linea que separa el bien del mal. Aunque esa distinción subjetiva de términos no se ajuste a la de la mayoria.

Tentáculos en el día a día, todo es una cadena. La jerarquia en la oficina, los cables de internet que serpentean sobre el parquet, las lineas invisibles que unen los móviles, las frases que llenan nuestros emails...

15 de diciembre de 2008

Queda poco más de una semana para navidad. Vuelta al hogar.

Momentos emotivos; de tristeza para algunos, de (a veces, falsa) alegria para otros. Fechas en las que estás obligado a sentir algo; o adoras la navidad o la odias, no hay termino medio, no te dejan ser indiferente. No puedes no sentir algo por la Navidad, no es posible... la gente te machaca constantemente, al final, lo sencillo es detestar la navidad, está de moda. Es de progres esto de odiar la navidad... Está tan "IN" decir Progre...

Yo simplemente me mantengo al margen. Sigo mi linea de actuación. Incorformista pero silenciosa.
Hace un tiempo, mi silencio no hubiera sido posible. Las ideas me arderian en la lengua, preparadas para ser escupidas en el momento idóneo.
Calma... poco a poco voy recuperando mi tranquilidad, la paz que creo para mi, que me alberga y me abriga de las guerras particulares de los demás.
"Los demás", siempre se creen con el derecho de incluirte en sus batallas, de hacerte participe de opiniones y situaciones, historias y anécdotas, nunca tienen bastante en Navidad.

El espiritu de compartir, de ser mejor persona, y de dar abrigo (fisico y psicologico) a los demás, deberia no incluir la parte rosa del asunto. Yo no quiero estar obligada a compartir el "cómo estoy" o el "y ahora qué harás". No quiero. No estoy condenada, no es el fin, no se acaba el mundo.

Para mi, no es un punto y final.
Es el fin de un capítulo, pero la historia continua. Debe continuar...

10 de diciembre de 2008

Ya hacia dias que no expresbaa lo que sentía aquí... razones, miles. Seguramente ninguna totalmente justificada, pero no deja de ser una razón.

La vida cambia, si, y es muy duro. Es tan frágil el equilibrio que mantiene tú vida diaria, que no te das cuenta hasta que estas hasta el cuello, rodeada de pensamientos y sensaciones que te oprimen e intentan llevarte al fondo del abismo. Un día arriba, otro abajo. Una montaña rusa de sentimientos; culpa, rabia, tristeza, euforia... una mezcla demasiado explosiva, que acaba afectando a todo lo que te rodea, y lo peor, que nadie te entiende. Nadie comprende que ha pasado por tú cabeza, o que ha estado pasando durante mucho tiempo para que ahora, si, justo ahora, te decidas a darle la vuelta a tú mundo.

Realmente nada importante es lo que te aflije ¡Si hay mucha gente con problemas realmente graves por el mundo! Y tú, a más de sentirte mal, te enfureces contigo misma, presa de un sentimiento de vergüenza por tanto egoismo...

9 de diciembre de 2008

Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.

Quiero que sepas, que hoy,

hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.

JORGE BUCAY

4 de diciembre de 2008

Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber qué hacer, tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles sólo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente, fingir ante las personas que no te importan, hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa, todo porque sus caminos han dejado de abrazarse, olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen más que la tuya, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

"Existen apenas dos formas de ver la vida. Una es pensar que no existen milagros y la otra es que todo es un milagro."

"La mente que se abre a una nueva idea jamás volverá a su tamaño original."

"Algo solo es imposible hasta que alguien lo dude y acabe probando lo contrario."

!!!!!Sé feliz!!!!!

3 de diciembre de 2008

Llevo exáctamente 20 dias desde mi decisión. Una nueva vida de la que no me arrepiento, pero a la que me está costando un poco adaptarme.

Supongo que el no tener "mi" casa todavía me está desestabilizando y la frase que más escucho es "a cualquiera le ocurriria lo mismo", pero claro, yo no soy una cualquiera para mi misma. Tengo que aguantarme y sufrirme , y todo ello sabiendo que realmente no tengo un problema grave, que realmente dé motivos de preocupación.

Al menos hoy recuperé mi coche del taller. Menuda ruina. Pero no habia remedio, un cristal roto (lo rompimos nosotras) no es una tonteria... También recuperé mi tarjeta de crédito (más bien de débito) que habia perdido a saber dónde.

De todas formas lo que más me inquieta es no tener luz en el piso, y aunque hoy iré a recoger trastos, porque no aguanto un minuto más sin darle movimiento a la situación, es un tema que me trae desquiciada. Necesito para vivir desesperadamente "mi" casa... un sitio tranquilo, mio, propio, dónde poder hacer lo que quiera.
Desde que volví a casa de estudiar, no recordaba esta angustia de que me faltara el aire. La independencia se pierde tan fácilmente...

El desánimo que me invade estos dias es fruto de este compás de espera, esperando no sé muy bien qué, ya que todo lo que haga, lo tengo que hacer por mi misma. Me estoy dejando llevar sin saber muy bien por qué, ya que no soy una persona que se deje llevar, prefiero llevar yo misma las riendas de la situación. Posiblemente se deba a la saturación mental que padezco...

Y en medio de todo esto, está él... y eso no me ayuda demasiado.

2 de diciembre de 2008

Ya hace casi 20 dias desde que comencé una nueva vida (cuántas veces he dicho lo mismo?!). Aunque esta vez es más cierto que las anteriores, da más miedo, es más díficil... Y ahora hace un año que me marché...

No creo que haga mucha falta explicar mi actual situación, con una palabra se resume; single, pero que no sola. Nunca habia estado rodeada de tanta gente, con tanto cariño, con acciones solidarias tan desinteresadas... Lo que hace estar en el "extranjero"...

A dia de hoy, espero recoger las llaves de mi nuevo piso, recoger mi coche del taller, y poder empezar la mudanza y pudiendo ir a rescatar al Simo de la guarderia.

Mi piso de soltera... cuánto tiempo si escuchar esta frase... cuánto tiempo sin poder disponer de un espacio propio y exclusivo... extraño. Extraño y a la vez excitante. Sola? Creo que no... creo que en mucho tiempo, he podido disfrutar de gente totalmente diferente a mi, pero a la vez tan cercana en experiéncias, con vivencias enriquecedoras, y de procedencias antagónicas...

En este momento estoy en el prólogo de mi nueva vida... sigue leyendo :)