Resbalan mis pupilas por la firme ondulación de tú espalda y descubro trás cada milimetro, miles de recovecos de placeres desconocidos. Las fragancias que se mezclan con la noche, despiertan mis sentidos más ocultos, invitandome a navegar por el mar de tú infinita curiosidad.

Tú mirada estremece mil pensamientos fugaces y llenos de delirios. Tú contacto revela, cuál transparente cortina, mis intenciones más ocultas, y con fingida inocencia, retrocedes para observarme desde la penumbra, ocultando así tu transparente expresión.

Conoces mi sonrisa aunque no la puedas ver. Adivinas mi estado, trás leer entre mis entrecortados suspiros, la realidad de mi ser. Me agito en medio de un océano de olas de algodón, intentando no naufragar en la inconsciente locura que transmite tú boca. A la deriva nado por el mar de tú vientre y perdida entre tú norte y mi sur, intento discernir la realidad que ya se ha hundido entre tu cuerpo y el mio.